martes, 6 de abril de 2010

LAS ACTUACIONES DE LOS PIQUETEROS

PROTESTAS

Dos miembros del grupo de piqueteros Quebracho.  Alejandro 
Cherep

Quebracho, los encapuchados que siembran Buenos Aires de violencia

Los Quebracho se compone de ex militantes del grupo de los Montoneros


Han provocado más de una decena de incidentes sin responder ante la Justicia


El más corpulento de los encapuchados se inclina y con unas tenazas hace saltar el candado de la zapatería.

El resto de la cuadrilla, seis o siete individuos que por su delgadez y juventud parecen clones de una misma matriz, entran al local y con metódica eficiencia, rompen todo lo que encuentran a su paso.

Luego salen cargando cajas de zapatos, no para ellos sino para "el pueblo descalzo".

Uno de los activistas rocía la cortina con aerosol:

"La vanguardia del proletariado se moviliza contra los golpistas de la UIA",

dice la leyenda, en referencia a la Unión Industrial Argentina que junto con la Sociedad Rural, representa para los encapuchados lo que la corte del zar Nicolás era para los bolcheviques rusos.

Al otro lado de la calle Cerrito, que corre paralela a la Avenida 9 de Julio, un destacamento de la Policía Federal, provisto de escudos, cachiporras y municiones de goma, contempla el saqueo con total indiferencia.

Su despliegue no tiene otra función que la de servir de blanco a las mentadas de madre y las piedras que les arrojan los violentos.

En lo que va del 2010, el Movimiento Patriótico Revolucionario (MPR), más conocido como Quebracho, ha provocado más de una decena de incidentes sin tener que responder ante la Justicia por los daños ocasionados o por la paliza que le propinaron al taxista Tulio Abondanzza, cuando intentó rebasar la barrera de neumáticos con que bloqueaban la Avenida Callao, otra de las arterias que obstruyen cuanto se les antoja.

Los choferes y usuarios del transporte público –obreros, funcionarios de bajo rango o estudiantes- son los más afectados por los 'piquetes' que ocupan la vía pública en las horas de mayor actividad.

Prohibido taparse el rostro

Ante la pasividad del Gobierno, el alcalde Mauricio Macri resolvió que la Municipalidad debe imponer orden en las calles.

Ayer, el edil envió al Consejo de la Legislatura (el órgano legislativo de la ciudad) un proyecto de ley que prohíbe a los manifestantes taparse el rostro y portar elementos contundentes como palos, cadenas o barras de hierro.

Si la medida se aprueba habrá un conflicto de poderes, dado que la Policía responde a las órdenes de la Casa Rosada, pero no puede ignorar los decretos municipales.

"Lo que Macri pretende es desenmascar a el vínculo que la presidente Cristina Fernández y su marido Néstor Kirchner, mantienen con los sectores más radicales de la izquierda extraparlamentaria.

Si el Ejecutivo se pronuncia contra la ley anti-capucha, como se espera que lo haga, los ciudadanos que hoy no pueden llegar a sus trabajos, sabrán quienes son los culpables de la anarquía que reina en la ciudad", sostiene Roberto Caracciolo, dirigente del PRO, el partido que encabeza Macri.

Después de examinar al revés y al derecho las credenciales del periodista y expresar la opinión que éste le merece –"todos ustedes son mercenarios de la burguesía"- uno de los activistas que se tapan la cara con la kefía, un pañuelo a cuadros como el que usan los palestinos, se aviene considerar el proyecto del alcalde.

Miedo a la represión policial

"Es una boludez (tontería) que Macri piense que vamos a tener miedo a que las Policía nos reprima.

Un revolucionario no le teme ni a la cárcel ni a las balas.

Macri no entiende lo que significa estar comprometido con la clase trabajadora.

Cómo va a entender si es un capitalista de la p… madre que lo parió", dispara el piquetero.

Quebracho surgió en agosto de 1996 como una organización que agrupa a ex militantes del grupo de los Montoneros, que en los años 70 quiso llegar al poder por la vía armada; así como a veteranos o disidentes del Partido Comunista, del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST).

El movimiento que toma su nombre de un árbol de madera muy dura, se compone de no más de tres mil individuos en todo el país, organizados en células semi-clandestinas.

Su máximo dirigente es Fernando Esteche, un periodista que trabaja ocasionalmente de albañil y comulga con la doctrina de la Revolución Permanente de León Trotsky.

Debido a que no es un movimiento de masas, la línea de acción de Quebracho consiste en acoplarse a las movilizaciones de otros grupos, la mayoría de las veces sin el consentimiento de los organizadores.

"Ellos se mezclan entre los que protestan de forma pacífica y si alguno se atreve a protestar lo insultan o amenazan con partirle la cabeza.

Si la Policía no se atreve con ellos, menos un simple trabajador", comenta , desde el anonimato, el dirigente de un sindicato de profesores de la enseñanza pública.


2 comentarios:

  1. que barbaro...los de est eblog se pintan de celeste y blanco pero repiten la linea ideologica (toda la nota!!!) del cipayo de Morales Sola...el empleado del Departamento de Estado!!!! un poco de coherencia por favor!!! que hizo ese hombre por Malvinas???

    ResponderEliminar
  2. Perdon...peor...la nota del Diario El Mundo!!!!! P - E - O - R

    ResponderEliminar