lunes, 25 de febrero de 2013



El “Mecanismo de Proyección” de Eduardo Aliverti 



El iconográfico locutor Eduardo Aliverti es uno de los comunicadores más comprometidos ideológica y políticamente.

Ideológicamente siempre estuvo equivocado: es comunista. 

Políticamente es un inmoral: hace propaganda a favor de la delincuencia kirchnerista.

Aliverti constantemente ha representado y encarnado las taras propias de todo militante psico-bolche arquetípico, cuya característica central consiste en culpar de manera automática, espontánea y constante de todos los fracasos o frustraciones propias a causas externas, ajenas o extrañas a su responsabilidad.

Von Mises ya nos advertía en su memorable obra

“La Mentalidad Anticapitalista” acerca de muchas personas que, tras padecer determinados resentimientos o desengaños, intentaban paliar su tormento interior refugiándose en partidos izquierdistas cuyos apotegmas embriagantes les ayudaban a evadir la realidad y calmar la angustia ocasionada por sus respectivos traumas y contrariedades.

En la teoría psicoanalítica freudiana, los mecanismos de defensa son estrategias psicológicas inconscientes puestas en juego por diversas entidades para hacer frente a la realidad y mantener la autoimagen. 

Después de Sigmund Freud, autores posteriores como Anna Freud, Melanie Klein y Alfred Adler, han propuesto una variedad de mecanismos de defensa cuya concepción les había ayudado a describir y comprender los fenómenos clínicos que se han observado.

Uno de los mecanismos defensivos recurrentes, es el que se conoce como “proyección”, en el cual sentimientos o ideas dolorosas son proyectadas hacia otras personas o cosas cercanas pero que el individuo siente ajenas y que no tienen nada que ver con él.

Esta ausencia de autocrítica también es frecuente en personalidades que cuentan por caso con rasgos psicopáticos.

Ante la desdicha, el malogro y el pesar, es moneda corriente en el microclima izquierdista culpar el infortunio de circunstancia apelando siempre a macabras conjuras perpetradas por los “poderosos”, el “imperialismo”, la “CIA”, la “oligarquía” y en los últimos tiempos, se anexó en el diccionario del buen progresista argentino al Grupo Clarín entre los satanizados conspiradores y villanos vernáculos.

Esta es la misma lógica usada por los apologistas de la banda homicida Montoneros (siempre reivindicada por Aliverti), la cual secuestraba empresarios, acribillaba policías y asesinaba niños.

Pero cuando el gobierno peronista ordenó darles un castigo ejemplar a partir de decretar el merecido aniquilamiento de la guerrilla, de soldados revolucionarios pasaron a ser presentados como “víctimas del terrorismo de Estado”.

El dictador vitalicio Fidel Castro, probablemente el máximo ídolo y referente de Aliverti, tras confiscar 300 empresas norteamericanas en Cuba sin indemnización alguna, el país agredido y afectado decidió legítimamente suspender el comercio con la isla.

Desde  entonces el represor Castro es presentado por sus feligreses como “víctima del embargo comercial”.

El mismo gobierno que le paga a periodistas como Aliverti para que lo adulen, se da el gusto de emitir moneda sin respaldo para financiar su clientelismo demagógico.

Pero luego, como esta medida irresponsable genera inflación, los defensores del relato oficial nos dicen que la inflación no es culpa de este desfasaje sino de “empresarios ambiciosos”.

Idéntico argumento fue el de Aliverti y sus colegas asociados, cuando tras el bochornoso papel de su empleadora en la Universidad de Harvard (quien no supo responder preguntas previsibles de un puñado de estudiantes inexpertos), salieron a defender a su jefa alegando que el cuestionario fue pergeñado tras un “complot armado por Mauricio Macri y Héctor Magnetto”.

Todavía son muchos los fantasiosos que alegan que Néstor Kirchner murió con motivo de la desmesurada entrega física que él le brindó a la causa de los “postergados” y no porque se pasó muchísimos años de su vida fumando con desmesura, consumiendo whisky, pernoctando en los casinos y desoyendo todo consejo médico.

Los ejemplos son inacabables y uno de los últimos y mas desopilantes “argumentos” proyectivos del progresismo militante se dio cuando los periodistas del régimen informaron que los habituales cortes luz que padece la Argentina no son producto de la inoperancia del Ministerio de Planificación sino de una “conjura de la derecha que atenta contra los equipos electrógenos”.

En estas horas, el ya mencionado Eduardo Aliverti ha sido noticia con motivo y ocasión del homicidio cometido por su hijo, Pablo García Aliverti, quien manejando alcoholizado atropelló y mató a un ciclista y lo llevó “puesto” en el capó durante 18 kilómetros.

Tras el episodio, el argumento esgrimido por el padre del asesino, una vez más incurre en el mecanismo que estamos comentando.

Efectivamente, después de vociferar y denostar a la gente que según él “lo están fusilando”, en plañidero todos los comunicadores oficialistas (y muchos periodistas “independientes”) salieron a “solidarizarse” con el susodicho lamentando “la tragedia del hijo de Aliverti”, sin mencionar que la verdadera tragedia la vivió el ciclista asesinado precisamente por el hijo del locutor apañado por sus pares y colegas.
Luego, fue el propio Aliverti quien salió al ruedo disparando la siguiente “reflexión”:
“Ojalá esto sirviera para que, de una vez por todas, se abra un debate serio acerca de la ética periodística”.

¿Qué tal si debatimos sobre la ética del conductor automovilístico?

¿Y si debatimos sobre aumentar la punibilidad para con los asesinos del volante a fin de que tras cometer sus crímenes estos no se vayan impunemente a sus casas?

¿Y si debatimos sobre los privilegios judiciales que tienen los amigos del gobierno a la hora de ser sometidos a causas judiciales?

Seguidamente, el locutor caído en desgracia arremetió contra la prensa que no se conmovió por la suerte del asesino sino de la víctima:

“somos o podemos ser víctimas de la gente que hace periodismo de esta manera (…)

Lo que estoy viviendo me ratificó con creces la gente que vale la pena y la que no. 

Pero al margen de lo sentimental, también me ratificó quiénes ejercen periodismo y quiénes son una basura técnicamente hablando (…)

Entre los primeros, [hay] mucha gente que no piensa ideológicamente como yo.

De los segundos, todos los que ya sabía. A los primeros, gracias por la decencia profesional, la estatura. 

No hablo de la solidaridad, hablo de la categoría periodística, de su don de gente profesional.

A los segundos, también gracias.

Por haberme demostrado que no me equivoco en la identificación de la carroña. Una carroña indescriptible”

¿Se refiere a la “carroña indescriptible” de aquellos que desde “678”, Página 12 y medios afines se dedican constantemente a destrozar por medio de operaciones de prensa abominables a todo aquel que no sea adicto al régimen?

¿Resulta que ahora la familia Aliverti es víctima?

Tanto sea por alguna patología psicológica como por hábil maniobra política, lo cierto es que la izquierda tiene siempre la potestad de convertir a victimarios en víctimas.

En efecto, si el odontólogo Ricardo Barreda (famoso por haber matado a sus dos hijas, su esposa y su suegra hace 20 años) hubiese sido un militante de izquierda, los periodistas como Aliverti habrían salido en su defensa alegando que el facultativo:

fue víctima de un terrible acoso familiar y que entonces tomó una decisión con emoción violenta en legítima defensa y que en aras de los derechos humanos, el centro de atención al jefe de familia acosado, y debido a la hidalga trayectoria del acusado a favor de los necesitados, sepamos comprender la situación de Barreda, lo exculpemos e indemnicemos por el daño psicológico al que fue sometido durante tantos años en su casa y por ende hay que darle otra oportunidad”.

¿Acaso les parece exagerado este último ejemplo?

Pues no lo es.

En mas o en menos esa fue la argumentación para otorgarle al parricida Sergio Shocklender (históricamente defendido por Aliverti con uñas y dientes desde la radio) millones de dólares para hacer negociados progresistas con resultados a la vista.

Y si un personaje es transmutado de peligroso parricida a custodio de las “viviendas populares”, no hay impedimento entonces para que Pablo García Aliverti  pueda en breve convertirse en víctima de la imprudencia de un ciclista que no usaba casco reglamentario y que gracias a su persona y aporte, ahora podemos por fin llevar adelante el postergado debate sobre la “ética periodística” solicitado por su progenitor hace unas horas.

Dice un viejo refrán que “uno en la vida puede hacer lo que quiera, pero lo que no puede es evitar las consecuencias”.

Esta regla nos comprende a todos los mortales.

Pero los izquierdistas, si bien tampoco pueden evitar las consecuencias, se las rebuscan para conseguir a quien echarle la culpa de las mismas.

GARCIA NO SE PRESENTO A DECLARAR.
Fue declarado en “rebeldía”. 
El accidente en el que atropelló a Rodas ocurrió a mediados de mes.
RODADO. Este es el vehículo que manejaba García.
El hijo del periodista Eduardo Aliverti, Pablo García, no declaró esta mañana como estaba previsto.
El hombre que atropelló y mató a un ciclista en la Panamericana, a la altura de Pilar, tenía que presentarse ante el Juzgado de Faltas de la Provincia de Buenos Aires pero no lo hizo y fue declarado en “rebeldía”. 
La muerte de Reinaldo Rodas ocurrió el 17 de febrero.
Según trascendió, el joven chocó a la víctima a 130 kilómetros por hora y no habría frenado su marcha hasta llegar al peaje de Pablo Nogués.
DENUNCIA
Ayer, en un diálogo con TN.com.ar, Alberto Domínguez, el abogado de la familia de Rodas, aseguró que:                                          
El letrado señaló que la Policía Científica "no le sacó sangre" y agregó que "la fiscal María Inés Rodríguez los procesó por incumplimiento de los deberes de funcionario público".
EL HERMANO DEL CICLISTA MUERTO LE PIDIO A ALIVERTI DEBATIR SOBRE MANEJAR EBRIO.
Fue luego de que el periodista enviará un mensaje grabado a su programa de radio en el que pedía rever la ética periodística. 
La carta completa.

Las palabras de Eduardo Aliverti, quien rompió el silencio ayer a casi una semana del accidente en el que su hijo atropelló y mató a un hombre, tuvieron una pronta respuesta de la familia de Reinaldo Rodas quien, a través de una carta enviada al Diario Perfil, le solicitó al conductor radial un debate sobre la “irresponsabilidad de conducir ebrio”.
Aliverti, en su mensaje grabado emitido ayer, había solicitado un debate sobre la "ética periodística", mientras aseguraba que estaba siendo fusilado. De la vereda de enfrente, Sergio Rodas lo invitó a hablar sobre “cómo las leyes parecen beneficiar a quienes conducen alcoholizados”.
El texto completo de la carta dice:
“Sr. Aliverti:
Tal vez sería de más actualidad sugerir un debate sobre 

"la irresponsabilidad de conducir ebrio” 
O de cómo las leyes de este país parecen beneficiar dicha actitud (que el manejar alcoholizado, sea un atenuante.) 
¿Pero quién soy yo para sugerirle temas de debate? 

No estoy a su estatura intelectual ni mucho menos. Somos gentes del montón como lo era mi hermano.
Hoy de repente el tema entró por el camino que menos queríamos, ninguno de nosotros (familiares directo) hubiésemos querido mediatizar esta gran tragedia que nos invade y que nos acompañará toda la vida. 
Pero es así como se siente desde acá abajo, un estado de desamparo que hace insoportable el dolor.
Ahora comprendemos mucho más a las víctimas de tránsito, estamos sufriendo en carne propia la sensación de que todo va a quedar en un simple accidente con muerto pero sin culpables. 
Por esto Sr. Aliverti creo sinceramente que sería más beneficioso para la sociedad un debate profundo sobre este tema, usted que tiene los medios y el poder de hacerlo.
Y como Usted dice la vida de algún modo seguirá… 
veo que parece ser un buen padre por la forma que protegió a su hijo durante estos días turbios ..
y seguramente lo seguirá haciendo, lo seguirá ayudando y conteniendo. 
Aunque ya es un hombre tiene mucho para enseñarle. 
Hágalo Usted que puede, mi hermano ya no va poder hacer lo mismo con su hijo.
Atte.: Sergio Rodas
(Hermano de Cacho)”

ONCE, CRISTINA Y LA NEGACION DE LA TRAGEDIA 

¿Cómo entender que la misma persona que supo abusar de la cadena nacional en cuestiones triviales no se haya tomado cinco minutos para referirse a las víctimas de una tragedia que enlutó a toda una sociedad?

El día que ocurrió la tragedia de Once, Cristina estaba en El Calafate. 

Quedó paralizada por lo ocurrido y, a lo único que atinó, fue a decretar dos días de duelo. 

Luego, llegó el más doloroso silencio. 

El mismo que la rodeó a fines de diciembre de 2004, cuando se incendió el boliche República Cromañón.

¿Qué pasó por la cabeza de la Presidenta en una y otra oportunidad? 

 Es imposible saberlo,  aunque nada de lo que se diga podrá justificar ese mutismo.

¿Cómo entender que la misma persona que supo abusar de la cadena nacional en cuestiones triviales no se haya tomado cinco minutos para referirse a las víctimas de una tragedia que enlutó a toda una sociedad?

Los familiares de las víctimas del luctuoso hecho, no toleran ese silencio. 

 “Para el Gobierno, la tragedia no existió”, acusaron en plena conferencia de prensa hace apenas unas horas. 

Ese dolor sea quizás más elocuente que el de la muerte de sus seres queridos. 

“Nos mataron dos veces a nuestros familiares, la primera con una formación ferroviaria; la segunda con la indiferencia oficial”, dijo uno de ellos para intentar graficar la situación.

Hoy se cumple un año de esa tragedia y nada sustancial ha ocurrido. 

Por caso, no hay ningún funcionario preso por lo sucedido, ni de primera ni de segunda línea. 

¿Hace falta mencionar los nombres y apellidos de los que hoy deberían purgar pena por lo sucedido?

No se trata solo de nominarlos e identificarlos, sino también de desnudar el sistema de corrupción que permitió que ocurriera lo que ocurrió. 

Millones y millones de pesos se destinaron a subsidiar un sistema de transporte que jamás dejó de ser obsoleto. 

Si ese dinero no sirvió siquiera para reemplazar los durmientes de las vías, 

¿dónde fueron a parar tantos billetes? 

¿Acaso alguien controló alguna vez qué hacían los hermanos Cirigliano con la palada de plata que recibían por mes por parte del Estado?

A ese respecto, debe mencionarse que, solo entre 2003 y 2011, el holding comandado por Claudio y Mario Cirigliano llegó a percibir la friolera de ¡3 mil millones de pesos!
Sin embargo, la mitad de ese dinero supo regresar a los bolsillos de puntuales funcionarios del kirchnerismo.

El camino de los fondos fue determinado en el expediente judicial que instruye el siempre errático juez Claudio Bonadío. 

Allí pudo precisarse cómo alrededor de la firma TBA se conformó un grupo artificial de empresas cuyos reales dueños resultaron ser directivos o accionistas de la primera y su controlante, Cometrans. 

Estas firmas facturaban distintos servicios cuya motivación no era otra que hacerse de los recursos económicos de la empresa prestataria del servicio ferroviario, “de modo de presentarla como deficitaria, a fin de continuar con la obtención de subsidios del Estado Nacional, para cubrir los déficit operativos de TBA, artificialmente creados”.

Esa parte está clara en la voluminosa causa judicial, aunque no así el destino posterior de los fondos que ingresaron a las cuentas bancarias de los Cirigliano. 

¿Por qué aún no se hicieron peritajes para determinar cómo siguió el derrotero de ese dinero?

La responsabilidad de los últimos dos ex secretarios de Transporte de la Nación en la trama descripta, está clara en ese mismo expediente. 

No es casual que, tanto Ricardo Jaime como Juan Pablo Schiavi aparezcan hoy imputados por Bonadío. No obstante ello, los familiares de las víctimas se preguntan por qué ambos no están tras las rejas a esta altura. 

¿No fue condenada por mucho menos la ex ministra Felisa Miceli?

La impunidad de ambos ex funcionarios no es casual teniendo en cuenta la clase de secretos oficiales que guardan uno y otro.

Por caso, Jaime fue quien pergeñó el sistema de “retornos oficiales” en los subsidios al transporte.

 Quienes caminan los pasillos de Casa de Gobierno aseguran que, al menos una vez a la semana, el ex funcionario cordobés sabía dirigirse al despacho del entonces presidente Néstor Kirchner aferrado a un desvencijado portafolios lleno de billetes. 

Siempre lo hacía después de haberse reunido con empresarios del transporte.

La moraleja es clara: si los subsidios destinados a mejorar la infraestructura ferroviaria no se utilizan para ello, los trenes no se mantendrán por su propia cuenta.
El resultado es el que se vivió hace exactamente un año: 

51 muertos, más de 700 heridos y una sociedad en permanente luto.

No es poco.

domingo, 24 de febrero de 2013


INVESTIGAR

retenciones al campo

Viviendas nacionales y populares, el caso Schoklender, los K, y el robo extraordinario


Propongo INVESTIGAR qué es lo que pasa en nuestro país, 
 ¿te animás?

La necesidad de tener la casa propia, con financiación a 30 años, es una obligación del Estado.

Desde que asumieron los Kirchner en mayo del 2003, el Estado Nacional recaudó confiscando gran parte de la renta agropecuaria -a través de retenciones al campo- por más de U$S 110.000 millones de dólares. 

Con esta cifra, podrían construirse 2.014.120 casas de 80 m2 para 8.056.480 personas. 

Esto significaría, a su vez, trabajo para 440.000 obreros con sueldos promedio de $ 5.000 por mes.

Las casas no se regalarían, lo que hubiese permitido seguir construyendo. 

Un ejemplo: el 20% de las retenciones corresponde a la provincia de Santa Fe – 22.000 millones de dólares según la Fundación Libertad de Rosario). 

Esta suma, transformada en casas dignas a razón de u$s 700 el m2 (promedio en los últimos años), daría 393.000 casas, de 80 m2 c/u, de construcción de primera calidad, a $ 252.000 cada/una, que dividido en 360 cuotas da una cuota de $ 700 por mes

Revertir el despilfarro

La realidad es que se hizo lo contrario, despilfarrándose los recursos del Estado, como lo indica a las claras el caso Schoklender, con Hebe y compañía.

Pero el mayor ejemplo de este despilfarro son los subsidios al transporte. 

Hasta abril del 2010 se gastaban por día en promedio $ 21 millones diarios, según fuentes del Programa de Día D de Jorge Lanata. 

Entre los beneficiados está Aerolíneas Argentinas, con $ 10 millones diarios de gastos, así como los ferrocarriles del Gran Buenos Aires y las empresas de transporte urbano e interurbano.

Sacando números, estamos hablando de $ 7.560 millones al año. 

Transformada en casas esta cifra, con el mismo cálculo anterior, se construirían 32.926 casas por año.

Como consecuencia directa de las retenciones y el intervencionismo de la ex ONCCA, perdemos de poder exportar más de 14.000 millones de dólares anuales con mayor producción de trigo, maíz, carne vacuna y lácteos.

El Estado podría entonces estar recaudando mucho más con el impuesto a las ganancias, que además es coparticipable por Ley y no a dedo. 

Quedaría así en la decisión de cada provincia y municipio en que invertir los recursos de todos. 

 También se desconcentraría así el enorme poder cuasi mafioso que somete a jueces, legisladores, gobernadores e intendentes.

Recién entonces recuperaríamos el orden democrático, republicano y constitucional.

viernes, 22 de febrero de 2013


LOS SENADORES QUE ENTREGARON LA JUSTICIA ARGENTINA A IRAN

El Memorándum habilita a la justicia argentina a indagar a los imputados iraníes en Teherán.

El Senado aprobó el acuerdo con Irán por la AMIA y lo giró a Diputados
 Con 39 votos de oficialistas y aliados a favor y 31 en contra, la Cámara Alta le dio media sanción al Memorándum de Entendimiento.
La oposición insistió con el rechazo y el kirchnerismo defendió la posibilidad de que la causa se destrabe.
No quiero impunidad, quiero que los imputados se vean cara a cara con la justicia argentina", fue la frase que eligió el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Daniel Filmus, para sintetizar el sentido del Memorándum de Entendimiento firmado con la República Islámica de Irán, que busca avanzar en el esclarecimiento del atentado a la AMIA. Ayer, el Senado aprobó la iniciativa con 39 votos a favor y 31 en contra, luego de un debate que insumió casi diez horas. 

Ahora es el turno de Diputados.

El oficialismo cargó con el peso de la sesión desde el comienzo.

Consiguió el quórum sumando tan sólo a sus aliados más cercanos y puso a consideración las ideas fuerza sobre las que se sostiene el acuerdo:

la necesidad de que se realice la indagatoria para que avance la causa, y que el potencial fracaso del tratado no causará perjuicio a la investigación.

Filmus inició el debate con esa frase que, advirtió, corresponde a un familiar de las víctimas del atentado, cuando días pasados se lo cruzó en la calle.

El senador subrayó que "hay que destrabar la causa, no hay que dejar que muera.

Memoria, verdad, justicia han sido elementos que este gobierno ha llevado adelante desde el primer momento del discurso inaugural." 

El representante porteño del FPV remarcó que "el Memorándum es un esfuerzo para que efectivamente no haya impunidad", y señaló que "lo más fácil es dejar todo como está. Lo que no traería costos políticos, es dejar la causa como está." 

Filmus no se olvidó de los cuestionamientos que realizaron otras fuerzas políticas y destacó la contradicción de Mauricio Macri, jefe del PRO, quien designó en su momento a Jorge "Fino" Palacios, procesado por el encubrimiento en la investigación al atentado a la AMIA y las escuchas ilegales del gobierno porteño, como responsable de la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires.
Fueron 38 los senadores oficialistas y opositores que hicieron uso de la palabra.

Como contrapartida, la ausencia más relevante fue la del riojano Carlos Menem.

En la oficina del senador reconocieron a la agencia DyN que este se encontraba en Buenos Aires pero que no podían decir por qué no estaba en el recinto.

Es posible que más que por una cuestión de conciencia, el faltazo fue por conveniencia. Su procesamiento por el encubrimiento lo iba a transformar en el centro de las críticas de oficialistas y opositores.

También faltó la correntina Josefina Meabe.

El primero en expresarse en contra del acuerdo fue el radical Ernesto Sanz. Se preocupó en aportar nuevos argumentos al rechazo que su partido ya había anticipado durante el plenario de comisiones.

"No es verdad que la causa esté paralizada", afirmó el mendocino elevando el tono de voz como si estuviera en un acto partidario.

Luego, más calmo, agregó que "la causa por la conexión local está avanzando, como así también la del encubrimiento que está a punto de elevarse a juicio oral".

A partir de allí regresó a los argumentos que ya había esgrimido en el plenario, basados en especulaciones.

Por caso, consideró que las cédulas rojas emitidas por Interpol contra los imputados iraníes pueden caer, porque, según sospecha, la firma de este acuerdo podría ser entendida por ese organismo internacional  como una resolución del conflicto entre ambos países.

El detalle que Sanz omitió es que las cédulas rojas se emiten porque hay suficientes elementos de prueba para que estos ciudadanos iraníes sean buscados por sus deudas con la justicia, en este caso, la Argentina. 

El FAP se expresó a través de varios de sus integrantes. Uno de ellos fue el socialista Rubén Giustiniani, quien consideró que el acuerdo "no sólo no destraba ni acelera la causa, sino que nos aleja de la verdad y la justicia".

Así, los argumentos a favor y en contra se fueron repitiendo sin solución de continuidad. La escasa originalidad de los discursos fue apenas rota por unos pocos senadores como es el caso de la puntana Liliana Negre de Alonso.

La peronista disidente estuvo desopilante cuando dijo que se opone al memorando porque detrás del acuerdo hay un acuerdo de intercambio tecnológico con Irán para poner en marcha el denominado Misil Cóndor II.

Los senadores del oficialismo escucharon algo sorprendidos, pero mucho más cuando la senadora destacó un supuesto dato contradictorio del tratado:

"Nuestra presidenta, que es mujer, suscribió un acuerdo con un gobierno que viola y desconoce los derechos de las mujeres." El radical Oscar Castillo avanzó en la misma línea al recordar que Irán castiga la homosexualidad. 

Los opositores también afirmaron que la mayoría de los familiares de las víctimas está en contra del memorando.

El bloque del FPV recordó que de las tres agrupaciones de familiares que concurrieron al plenario de comisiones, dos respaldaron el tratado.

A su turno, el senador Aníbal Fernández, calificó los argumentos de la oposición como "pobres, retorcidos y amañados", y advirtió que lo que se busca "es encontrar a los culpables y sancionarlos. Pero no a cualquier perejil."

El final del debate estuvo a cargo del jefe del bloque del FPV, Miguel Pichetto, quien afirmó que "el camino decidido por la presidenta Cristina Kirchner es el correcto". 

"Por supuesto que hay riesgo, pero esto es una verdadera alternativa", dijo, para luego afirmar que el caso está atravesado por intereses externos, como el de la derecha israelí, que "acá también se expresa, como fue la irresponsabilidad del titular de la AMIA (Guillermo Borger) cuando habló sin pruebas sobre la posibilidad de que se produzca un tercer atentado". 

Los lazos con israel

El embajador argentino en Israel, Carlos Faustino García, trató de bajarle el tono a la polémica generada por el controvertido acuerdo que la Argentina firmó con Irán en relación con el atentado a la AMIA al asegurar que su misión es “mejorar los lazos y los vínculos” con el Estado hebreo.

“Nuestra tarea es para mejorar los lazos y los vínculos con Israel”, dijo García al ser consultado por la Agencia Judía de Noticias (AJN) sobre el acto que se realizará hoy frente a la embajada en rechazo al acuerdo con Irán.

García indicó que “se trata de un grupo de argentinos que va a hacer una presentación en la embajada y como tal serán recibidos”.
“Pero vamos a seguir trabajando para que los vínculos con Israel crezcan y se profundicen”, insistió el diplomático.

Siempre en diálogo con la AJN, el embajador confirmó que una delegación de tres personas será recibida en la sede diplomática para que entregue el petitorio.

El embajador Faustino García vivió días de tensión desde que la Argentina confirmó el acuerdo con Irán, ya que fue convocado por la Cancillería israelí para que dé explicaciones sobre el Memorándum de Entendimiento.

Luego tuvo que a hacer frente a las críticas que el Gobierno de Israel hizo al acuerdo con Irán y hoy será testigo de una marcha en rechazo del memorándum.

Un homenaje por once

 El Senado comenzó la sesión extraordinaria de ayer con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de la Tragedia de Once, a un día de cumplirse su primer aniversario.

Más allá de eso, la UCR intentó un golpe de efecto al proponer, por fuera del reglamento, la citación del ministro Florencio Randazzo y del secretario de Transporte, Alejandro Ramos, para que expongan sobre los cambios en el sistema ferroviario de un año a esta parte.

El jefe del bloque del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, calificó de "improcedente el pedido" que propiciaba las citaciones, debido a que se estaba llevando a cabo "una sesión extraordinaria donde el temario es enviado por el Poder Ejecutivo".

Sin embargo, aseguró que el kirchnerismo "está dispuesto a debatir" el tema.

Con respecto al otro proyecto incluido en el pedido de la UCR, para que se leyeran los nombres de las 51 víctimas, al cierre de este artículo Pichetto había dicho que el bloque consideraba acompañar ese homenaje.

La intervención del radicalismo produjo un cruce entre el titular de la Cámara, Amado Boudou, y el presidente del bloque del FPV por una cuestión reglamentaria. Boudou, luego de que el Pichetto cerrara el debate, le otorgó la palabra a un opositor.

El rionegrino le recordó que, tal cual señala el reglamento, "el cierre de todo debate lo hace el jefe del bloque oficialista", y que no correspondía que volviera a tener la palabra un opositor.

Como respuesta, Boudou sólo atinó a decir:

"Mire como se puede", y dejó hablar a Morales.

De todos modos, luego el debate lo cerró Pichetto.


INSULTAN A LA REINA

Insultos a Cristina y el silencio de Bonafini en el acto de las 8.32 


En el primer acto de la jornada por el aniversario de la Tragedia de Once, realizado a las 8.32 -hora del accidente- 


En la estación Miserere, familiares de las víctimas realizaron un emotivo homenaje a los 51 muertos donde hubo insultos para

el ex secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi y el ministro Julio De Vido. 


Pero quien más rechazo cosechó entre los asistentes fue Cristina Fernández por sus dichos del jueves 21/02 en Tecnópolis. 


También se mencionó la falta de acompañamiento de las Madres de Plaza de Mayo. Solo Nora Cortiñas, de la Línea fundadora, asistió al homenaje. 


Con pedidos de “justicia” y el sonido de una sirena se inició el primer acto de la jornada conmemorativa del primer aniversario de la Tragedia de Once que dejó 51 muertos y 700 heridos. 


En un acto emotivo que contó con la presencia y el apoyo de actores y de la titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, hubo insultos para funcionarios del gobierno nacional y especialmente hacia la presidente Cristina Fernández que ayer (21/02) envió un “abrazo” a los familiares de las víctimas. 


Tras el sonido de la sirena, se procedió a realizar un minuto de silencio y lectura de un poema. 


El actor y director teatral Rubén Stella condujo la ceremonia en el andén N° 2 de la terminal donde se depositó una ofrenda de 51 rosas rojas y velas, por cada uno de los fallecidos en el siniestro. 


Minutos antes del inicio del acto de recordación en la Estación Miserere, los familiares de las víctimas de la Tragedia de Once realizaron un ‘bocinazo’ a la hora en la que impactó la formación 3772 de ferrocarril Sarmiento contra el final del andén. 


Los familiares también recibieron el apoyo de otros viajeros que circulaban por la terminal y descendían de las formaciones y los saludaban con aplausos al encontrarse con el acto. 


El actor Javier Lombardo leyó un texto y seguidamente hizo lo mismo Manuel Callau con una declaración de Plataforma 2012, donde repasó los hechos ocurridos desde el día del accidente. 


En ese recorrido de acontecimientos, hubo insultos de los asistentes para el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi y el ministro de Planificación Julio de Vido. 


Pero quien más rechazo provocó fue Cristina Fernández, cuando se recordó su silencio inicial tras la tragedia y sus primeras declaraciones públicas el año pasado. 


Los familiares silbaron y corearon: 


“hija de puta, hija de puta”. 


Los Trabajadores del Ferrocarril Sarmiento también enviaron su apoyo: 


“Si la corrupción mata que la justicia encarcele”, 


fue el breve comunicado enviado a las víctimas. 


En el cierre, tuvo la palabra Paolo Menghini Rey, -padre de Lucas el joven que murió en el habitáculo del conductor de uno de los vagones y fue la última víctima fatal cuyo cuerpo fue descubierto por los bomberos- 


Afirmó que "no" necesitan "un mensaje de condolencias" de la Presidente "


Sino que el Gobierno asuma su responsabilidad" en la tragedia. 


"La realidad del Sarmiento no es un tren pintado ni un monitor de plasma, la realidad del Sarmiento debe ser un tren que llegue, que llegue a tiempo y sin pasajeros hacinados y seguros. 


Cuando se llegue a eso vamos a poder hablar de un cambio", enfatizó 


Luego agradeció la presencia de Nora Cortiñas, titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, a quien destacó como “la primera Madre que nos está acompañando en un año” evidenciando el contraste con el silencio de los Madres que encabeza Hebe de Bonafini. 


Cortiñas dirigió unas palabras a modo de cierre final: 


“No estoy de acuerdo con las palabras de ayer de la Presidenta, lamento…”.

martes, 19 de febrero de 2013

 LA PELICULA OFICIAL DE NESTOR KIRCHNER

La grosería de hacer un film de este esperpento quedó reflejada en la crítica de un diario español que demuele el intento.
 
Buenos Aires, lunes 19 noviembre.

Para contar una  historia a medias, sin que se vacíe el patio de butacas, hace falta una habilidad formidable. 

También oficio.

El desafío es mayor cuando el protagonista de esa historia, sesgada, es alguien que no existe desde hace poco tiempo.

          Si el protagonista, por sus características, es el anti héroe, resulta complicado disfrazarlo de lo que no fue. 

Dicho esto, se puede. 

En el cine, todo se puede si se sabe cómo hacerlo.

El problema de “Néstor, la película”, es que Paula Luque, su realizadora, aunque quiere y lo intenta, no puede. 

La película, subvencionada por el Instituto de Cinematografía, corta y recorta la historia de Argentina en un intento de hacer un traje a medida de prócer para el difunto ex presidente Néstor Kirchner.

El modelo que resulta está hilvanado con retazos desgastados y las costuras, no aguantan el tirón de una cámara que intenta enfocar el costado épico de una figura atrapada en su propia sombra. 

El maniquí no nació en mayo del 2003, fecha en la que Kirchner llega a la Casa Rosada y tampoco vio la luz como revolucionario en los años de plomo (1976-83).

El protagonista tiene un pasado pero contarlo todo significa hablar de su gestión en la remota Patagonia, recordar su despacho de abogados, las ejecuciones hipotecarias, el progresivo y descomunal enriquecimiento durante la dictadura militar, los posteriores Gobiernos democráticos – incluido el suyo y el de su esposa - y su paso por puestos públicos donde ejerció de intendente (alcalde) y de gobernador en una provincia donde no había ni doscientos mil habitantes: Santa Cruz. 

Contar la verdadera historia de Néstor Carlos Kirchner ( 25 de febrero de 1950, 27 de octubre del 2010 ) significaría, también, hablar de los millones de dólares de las arcas provinciales de Santa Cruz, con destino incierto durante su Gobierno, recordar el despido de Eduardo Sosa, Procurador fiscal, por investigarle por malversación de fondos públicos y recoger  fallos de la Corte Suprema que ordenaba reponerlo en su cargo.

Aproximarse a la figura de un hombre clave en la última década de este país, implicaría mostrar que para “él” no había más prensa en su feudo – también en Argentina - que la que la elegida por “él” y enseñar, de paso, cómo fue construyendo su red de poder con su inseparable familia.

En esa línea, la cinta se habría ajustado a la realidad al advertir que él, sí repitió el patrón de Santa Cruz, cuando se instaló en la Casa Rosada.

Estas y otras cosas le faltan al “documental” pero era esperable. 

Lo que costaba trabajo imaginar es la falta de talento para mostrar la otra parte de Kirchner, el rostro de un animal político que toma las riendas de una Argentina en banca rota y tira para adelante, a su manera, pero con fuerza, empuje y resultados concretos en su mandato. 

El relato cinematográfico fracasa en este intento y se estrella en el aspecto humano. 

La película no logra conmover. 

Ni siquiera con las apariciones de Máximo Kirchner, un joven cuyo primer recuerdo de su padre es el de un hombre que echaba por tierra, a patadas, un día tras otro, las formaciones de soldaditos con los que el chico jugaba. El hijo le trata de usted, se refiere a “él”, utiliza su nombre de pila…

Produce tristeza el desamparo de un muchacho al que su madre – la víspera - trató de defender al justificar la anécdota confesada de los soldaditos porque el mensaje era que Argentina vivía en una dictadura y hay que aprender a levantarse. 

Otro asunto son las reflexiones políticas de un muchacho que de sus padres parece haber heredado apenas el parecido físico.

“Cristina estaba fusilada”, observa en un intento de explicar el desánimo de su madre cuando su vicepresidente y titular del Senado, Julio Cobos, votó en contra de un aumento impositivo al grano en el que la presidenta se jugaba su prestigio. 

La dictadura es materia recurrente en la cinta.

Kirchner y su mujer se refugiaron durante el régimen militar en el sur.

Su voz, como la de millones de argentinos, estuvo silenciada a riesgo de perder sus vidas.

Pero en democracia, ese abanderado de los derechos humanos, la alzó cuando llegó a la Casa Rosada, no cuando gobernaba Raúl Alfonsín,  que ordenó el juicio a las Juntas Militares. 

O cuando llegó Carlos Menem que indultó a represores y guerrilleros.

Pero esa parte de la historia tampoco existe.

No hacía falta omitirla para atribuirle un justo reconocimiento a Kirchner por la anulación de las leyes de Punto y Final y Obediencia Debida.

“ Perdón por haber callado por veinte años de democracia ”, dice el ex presidente, en nombre del Estado, como si hubiera sido el primero en sentar en el banquillo a Videla. 

En esta historia oficial hay chispazos curiosos y desconcertantes.

Las opiniones de Ofelia Wilhelm, la madre de Cristina Fernández, sobre la fealdad física de su yerno producen cierta vergüenza ajena y hacen cierta la mala imagen de las suegras.

Las intervenciones de las sobrinas, entre otras, Natalia Mercado -  oportuna fiscal en la investigación sobre la compra de terrenos del Estado a precio de saldo por la familia Kirchner -  no hacen un aporte significativo a la historia del tío.

Los pobres, el chico del violín, las flores y los argentinos mirando al cielo como si Dios se llamara Kirchner y les fuera a saludar, convierten el documental en una carga plomiza, pretenciosa e insufrible. 

Las voces en off sin identificar, la lista de personas que intervienen - sin nombre - reiterando las bondades del ex presidente o diciendo obviedades, son recursos que lejos de vestir al personaje lo dejan desnudo.

Hacer una semblanza de lo mejor de Néstor Kirchner no es tan difícil.

La historia es reciente : Roberto Lavagna, el ministro de Economía que hizo un canje de deuda de cine, está vivo.

Su mujer, Cristina Fernández, preside Argentina…

La memoria de una sociedad hundida del 2001 a mayo del 2003 está fresca.
 
La historia se puede contar de muchas maneras pero, visto lo visto, y tras la renuncia del anterior realizador, Adrián Caetano, la viuda de Néstor Kirchner, quizás, habría acertado con otro director y no una aprendiz de sastre. 

Al final, el refranero es sabio: 

Líbreme Dios de mis amigos que de mis enemigos me libro yo.