sábado, 19 de junio de 2010

NO AL NOBEL DE LA PAZ PARA LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO

Comité Noruego del Nobel

Solicitamos al Comité Noruego del Nobel de la Paz, que NO otorgue este galardón a la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.

Esta Asociación integrada por madres de combatientes de organizaciones armadas ilegales, no aporta un mensaje de Paz para Argentina, ni reconoce desde su creación, las acciones delictivas cometidas por sus familiares, mientras integraban las organizaciones terroristas, responsables de agredir a más de 18.000 víctimas inocentes.

Los familiares de las víctimas del terrorismo, en 26 años de democracia nunca han escuchado una palabra de consuelo o de empatía por parte de los integrantes de esta Asociación que manifiesta un interés particular por sostener la impunidad de los terroristas, la visión unilateral de la historia y de los hechos y la desaparición de la memoria colectiva de estas miles de víctimas inocentes, de atentados con bombas, secuestros, torturas, asesinatos, robos, todos impunes.

El Nobel de la Paz, es un premio que se otorga a aquellos que abogan por la Paz, lamentablemente en Argentina, las Abuelas de Plaza de Mayo, nunca han manifestado pesar por los atentados terroristas, manifestándose siempre cercanas o cómplices de las acciones terroristas que cometieron las organizaciones terroristas en Argentina.

Solicitamos, se deniegue nuevamente la postulación a este premio, que insulta a la memoria de miles de ciudadanos agredidos cobarde y alevosamente.

Sincerely,

viernes, 18 de junio de 2010

UN SECRETO MUY GUARDADO

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Como en el realismo mágico de García Márquez se fija esta imagen con cierto paralelismo dramático.


El fantasma Ceausescu y el Fin del comunismo.

Nicolae Ceausescu fue el único líder del Este que fue ejecutado junto a su esposa Elena.

Veinte años después de la sumaria ejecución, el día de Navidad de 1989, y de la caída de un régimen totalitario digno del rey Ubú, la figura de Ceausescu aún atormenta a los rumanos.

Pero en plena crisis económica y con la inestabilidad política, no son tiempos de conmemoraciones, sino de olvido. El dictador dirigió el país balcánico con mano de hierro durante más de dos décadas.

"Estoy muy decepcionado porque casi nadie habla de esto.


Hay algunos libros y tertulias entre intelectuales, pero en realidad no hay nada, nada", lamenta Dan Lungu, sociólogo rumano y autor de

¡Soy un vejestorio comunista!

(Pre-Textos), una novela que describe la vida insoportable durante los más de 40 años del Partido Comunista gobernando.

Lungu tenía 20 años cuando estalló la Revolución de 1989, como se le llama ahora, y que acabó con la dictadura de los Ceausescu.

Sus recuerdos de aquella época son una larga enumeración del terror que el conducator que también se hacía llamar “el genio de los Cárpatos” impuso a su pueblo.

Rumanía era uno de los países más cerrados del antiguo bloque soviético y existen muchos rumores sobre las locuras del dictador:


hasta se dijo que cambiaba cada noche de pijama porque temía ser envenenado.

"Lo que sí era real era la extrema pobreza de la gente, la penuria, el sojuzgamiento", confirma Catherine Durandin, coordinadora de un ensayo sobre la Rumanía post-1989 y autora de un libro sobre Ceausescu.

No existen datos ni encuestas fiables que informen de la opinión de la población sobre la época totalitaria.


La Rumanía que despertó tras la muerte del dictador era uno de los países más pobres del mundo.

"Gracias al olvido, la gente esperaba encontrar libertad", explica Adrian Cioroianu en el libro Este Ceausescu que atormenta a los rumanos, publicado sólo en francés en 2005.

Transición manipulada

Los años noventa tampoco fueron fáciles porque, a diferencia de los demás países del Este, Rumanía se hundió.


Se ilegalizó al Partido Comunista, aunque los antiguos aparatchik tomaron las riendas del poder político y económico.

Zoe Petre es catedrática de Historia en la Universidad de Bucarest y aún recuerda cuando, bajo Ceausescu, había que hacer colas de dos días y dos noches para conseguir una garrafa de gas.

"Los seis primeros años de democracia fueron manipulados por los ex comunistas", sentencia.


"Incluso los miembros de la Securitate [la temida policía política] siguieron trabajando para el Estado.

Las élites políticas de entonces sólo querían enriquecerse", añade Lungu.

El antiguo miembro del Comité Central del Partido Comunista, Ion Iliescu se convirtió en 1990 en el primer presidente de la Rumanía post-Ceausescu, lo que en parte explica el silencio de plomo sobre la dictadura.

En 1988, casi cuatro millones de rumanos, la cuarta parte de la población de entonces, eran miembros del Partido Comunista y la Securitate tenía más de medio millón de informadores.


"No hemos sido capaces de asumir nuestras responsabilidades, porque mucha gente estaba implicada", apunta Petre.

"Los primeros años de la democracia fueron controlados por los comunistas".


Para Antoine Ferreira, director financiero del constructor automovilístico Dacia, la primera empresa del país, "esta gran inestabilidad política provocó una mayor inestabilidad económica".

La transición descontrolada en la economía causó una grave crisis: los niveles de pobreza se multiplicaron por dos, la tasa de inflación superó el 200%.


"Los primeros años fueron un caos, con mucha violencia social y había que ganarse la vida en el mercado negro", recuerda Ionut Bonoiu, redactor jefe del diario económico Ziarul Financiar.

En un artículo titulado Rumanía: 20 años después, esta publicación subraya que el país "pasó por todo".

Los cambios llegaron a finales de los noventa cuando las autoridades privatizaron las empresas estatales y los grandes grupos extranjeros invirtieron, como Renault, que adquirió Dacia en 1999, Mittal Steel (acero) o Bouygues (construcción).

"Rumanía es un mercado de 22 millones de habitantes, el más poblado de Europa del Este, se heredó un potencial industrial, la mano de obra es barata y hay un nivel de educación alto", argumenta Ferreira.

Con las inversiones extranjeras, el país salió de la pobreza en los años 2000, pero muchos rumanos tuvieron que emigrar al exterior a buscar mejores condiciones de vida.

Los años 2000 rimaron con bonanza económica: las inversiones extranjeras pasaron de los 35 millones de euros en 1990 a los 980 millones en 1999 y a superar los 9.000 millones en 2008; Rumanía se convirtió en uno de los países más dinámicos de la zona con tasas de crecimiento superiores al 7%.

Hoy Bucarest es una ciudad en perpetua transformación, donde hay más coches de lujo que en cualquier otro sitio, donde las tiendas abren las 24 horas y la doble hamburguesa cuesta unos tres euros.
Efecto de las remesas

Este dinamismo también es posible gracias a las remesas de los 2,5 millones de rumanos que emigraron al exterior, un dato que recuerda que no todos los rumanos se beneficiaron de la nueva riqueza.

Dos años tras su ingreso en la UE, Rumanía es, después de Bulgaria, el país más pobre de la unión.


"Existen grandes disparidades entre la ciudad y el campo, donde vive casi la mitad de la población", explica Ferreira que subraya el mal estado de las infraestructuras y las consecuencias de la crisis actual para una población que "carece de un buen sistema sanitario, lastrado por la corrupción".

"El comunismo no es un tabú, pero nadie habla de lo que hacían los comunistas en el pasado".

La reticencia hacia el comunismo casi sinónimo de los Ceausescu en la población es tan fuerte que el despertar de las reivindicaciones sociales, raras veces se acompaña de referencias a ideologías de izquierdas.

El socialdemócrata Mircea Geoana quiso aprovechar la situación durante la campaña electoral, aunque para analistas como el sociólogo Lungu, aparecer con líderes del antiguo régimen le perjudicó y Traian Basescu salió victorioso.

Fue durante su primer mandato (2005-2009) que el presidente Basescu, en un contexto económico fuerte, decidió atacar a los fantasmas del pasado.

En diciembre de 2006, condenó el comunismo como «ilegítimo y criminal»; la primera vez que un político rumano lo hacía.

Ya existía desde 1999 una Comisión Nacional de los Archivos de la Securitate que apenas tuvo acceso a los informes de la antigua policía política, y en 2005 se creó el Instituto para la Investigación de los Crímenes del Comunismo (IICC) y se acaba de estrenar en Bucarest una obra de teatro sobre los últimos días de Ceausescu.

Para la historiadora Petre, son "iniciativas importantes porque muestran que ya no hay tabúes".

"Los rumanos deben entender cómo se creó un sistema tan primitivo".

Durandin no coincide con Petre y considera que


"se trata de una labor de memoria de intelectuales que no interesa a la gente.

Es verdad que el comunismo no es un tabú, pero nadie habla de lo que hacía durante el régimen. Sobre la ejecución de Ceausescu, hay un silencio molesto".

El director del IICC, Stejarel Olaru, vive en Alemania después de que fuera agredida su esposa en una calle de Bucarest.


"Su trabajo no interesa a todo el mundo...", apunta la investigadora.

Para los analistas políticos, la creación de institutos y demás comisiones responde a la voluntad de políticos para aparentar ser "anticomunistas" y ganar votos.

"Los rumanos deben recuperar su memoria sin parar", lanza Durandin, quien se felicita del trabajo de cineastas como Cristian Mungiu, director de “4 meses, 3 semanas, 2 días”.

Porque no sólo se trata de hablar o de condenar al antiguo régimen, sino de "entender cómo se pudo crear un sistema tan mediocre y punitivo, para que no se repita una alienación tan grave".

Estudiar la época totalitaria es en las escuelas una opción, pero "los jóvenes no hablan de ello. Viven en la UE y es lo único que les importa", recuerda Durandin.

Un secreto muy guardado

Preguntar a un chofer de taxi dónde está enterrado Nicolae Ceausescu puede ser arriesgado.


Primero porque no lo sabe. Segundo, y sobre todo, porque no le interesa saberlo, y una vuelta por la caótica Bucarest, la capital de Rumanía, puede terminar en una lejana zona militar, donde aún se piensa que yacen los restos del antiguo dictador.

Dicen que la tumba de Ceausescu está en el cementerio civil de Ghincea, no lejos del centro de Bucarest. No hace falta ni permiso especial para visitarlo.

Una cruz de piedra gris que sirve de lápida indica: "Nicolae Ceausescu, 1918-1989".

Cada año, el 26 de enero, día de su cumpleaños, algunos nostálgicos depositan unas flores.


¿Y el cuerpo?

Un rumor dice que, bajo tierra, no hay nada.

Guillaume Fourmont – Madrid

jueves, 17 de junio de 2010

CARTA AL INGENIERO MAURICIO MACRI

Buenos Aires, de junio de 2010

Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Ingeniero Dn. Mauricio Macri

S / D


De mi consideración:
Me dirijo a Ud., con motivo de haber constatado que en la Escuela cita en Av. Cramer 2136, en la fachada están pintados murales con temas alusivos a nuestro pasado reciente.

Estas pinturas representan escenas con personas vistiendo uniforme simbolizando a miembros de las FFAA, de Seguridad y Policiales, que le están propiciando malos tratos a personas supuestamente civiles, y en otras están simbolizadas personas con pañuelos blancos que representan a la agrupación de activistas políticos denominado “madres de Plaza de Mayo”.

Estas pinturas no representan lo realmente sucedido en nuestro pasado reciente, son una grosera deformación de lo realmente sucedido, es una visión sesgada e irrespetuosa de la historia, que pretende imponer la idea de que un grupo de jóvenes supuestamente idealistas fueron perseguidos y combatidos por pensar distinto, la realidad es muy distinta a lo pregonado por las llamadas organizaciones de DDHH (derechos humanos únicamente de los terroristas subversivos, que bañaron en sangre de inocentes esos oscuros años de la historia Argentina).
Esta gente fue combatida por que se levantaron en armas contra la Nación y no por sus supuestos ideales.

Al respecto, y para refrescar su memora paso a hacerle una breve síntesis de lo ocurrido en aquellos años.

La actividad del terrorismo subversivo en la Rep. Argentina comienza en el año 1959. Ya en ese año como consecuencia de la detonación de un artefacto explosivo fallece una niña de muy corta edad, convirtiéndose en la primera víctima de esa locura demencial, que regó con sangre el suelo de nuestra patria a lo largo de 30 años .

En el lapso comprendido entre los años 1960 y 1983 el terrorismo subversivo cometió 21.700 atentados de toda índole, desde copamiento de localidades, instalaciones militares, comisarías , secuestros, asesinatos, voladuras con explosivos, derribo de aeronaves, hundimiento de buques, etc, etc.
Las víctimas de estos atentados no fueron solamente miembros de las FFAA y de Seg., también la población civil con su dolorosa secuela de víctimas .
El promedio es de 1.000 atentados por año, para lo cual hay que tener medios y personal capacitado en cantidades apreciables.
Hubo aproximadamente 13.500 víctimas de los desmanes terroristas que permanecen ignoradas por la ciudadanía, por obra de varios factores, el primero de ellos es que los sucesivos gobiernos no los consideran víctimas por un tema meramente ideológico, manteniendo al respecto una irritante desinformación, quedando como únicas víctimas de esta guerra en el imaginario colectivo, las bajas de los grupos terroristas subversivos.

Las fuerzas terroristas llegaron a contar con aproximadamente 45.000 hombres entre combatientes y personal de apoyo.
Cada una de ellas estaba organizada militarmente con sus jerarquías, códigos de disciplina, uniformes, banderas, códigos de justicia, manuales de instrucción y demás menesteres a semejanza de las fuerzas regulares.

Fabricaban sus propias armas (pistolas, pistolas ametralladoras, granadas, lanza granadas, escopetas), desarrollaron sus propios explosivos, los que vendieron a los terroristas árabes a cambio de instrucción militar, instrucción que también recibieron en Cuba (6.000 terroristas subversivos recibieron entrenamiento en la isla caribeña), país este que también aportó combatientes.
Que yo sepa para difundir las ideas no se necesita fabricar y emplear armas, y desarrollar explosivos para ser utilizados en actos terroristas.

Como dije anteriormente, a los “jóvenes idealistas” no se los combatió por pensar distinto, se los combatió por que se levantaron en armas contra la Nación.

En las acciones desarrolladas fueron muertos dos oficiales en actividad del ejército cubano, los capitanes Harry Villegas Tamayo y Hermes Peña, lo cual habla a las claras de la participación de potencias extranjeras en la guerra que se desarrollo en nuestro querido país en esos años.
El cuerpo de uno de ellos fue repatriado a Cuba , hace aproximadamente cuatro años atrás, autorizado por el ex presidente Kirchner, y fue recibido con los honores militares de practica a los caídos en combate.
El propio Fidel Castro reconoció la participación de su país en la guerra desatada en los años 70.

También formaban parte de esas fuerzas personas oriundas de países limítrofes, uruguayos, bolivianos, paraguayos, chilenos, brasileros, peruanos. Como puede verse eran fuerzas multinacionales, por la composición de sus cuadros y por que la conducción estratégica se efectuaba desde una potencia extranjera.

Durante el transcurso de las acciones las fuerzas terroristas superaron la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad, debiendo el Gobierno Nacional empeñar a las FFAA para preservar la integridad de la Nación, que se vio seriamente amenazada.
Recuérdese las acciones llevadas a cabo en la provincia de Tucumán por parte de los terroristas para declarar “zona liberada” y ser considerados beligerantes, a fin de obtener reconocimiento internacional de ese status.

Mediante decretos del Poder Ejecutivo Nacional se empeño a las FFAA “para aniquilar el accionar subversivo”, aprobando la metodología a emplear para tal objetivo.

Antes del 24 de marzo de 1976, ya había 970 “desaparecidos”, lo cual habla a las claras que la metodología no comenzó a implementarse en esa fecha.

Esto fue una guerra, aunque muchos movidos por diferentes intereses no lo quieran reconocer, lo afirmaban las propias bandas armadas por medio de sus comunicados y mediante sus órganos de prensa (“El combatiente”, “Estrella roja”, etc), lo dijo la Cámara Nacional en lo Penal y lo ratificó la CSJN, lo expresaban los legisladores en el Congreso Nacional (Diputada Garre 17/03/1976), y yo agrego, que es lo que fue, una guerra civil revolucionaria castro comunista troskista.
Lamentablemente las guerras traen su secuela de horror, y esta no fue la excepción, con sus víctimas inocentes. Las guerras no son ni sucias ni limpias, son solamente guerras.

Las bajas de las fuerzas terroristas subversivas, no son las que se quiere imponer a la población mediante falsedades como “jóvenes idealistas”, “por pensar distinto” y demás slogan. Los “desaparecidos” fueron en su gran mayoría combatientes (95%), lo dicen los propios dirigentes subversivos (Firmenich).

También se a tratado de imponer la idea que existía un “plan sistemático de sustracción de menores nacidos en cautiverio”.
La realidad es que había un plan sistemático para la entrega de menores que quedaban en manos de las fuerzas legales por las circunstancias propias de las acciones que se desarrollaban.
Las órdenes estaban bien claras como debía ser ese procedimiento, y así fue ejecutado, se devolvían a sus familiares cuando se los podía identificar, y en caso contrario se lo hacía a un juzgado de menores.
El hecho que un puñado, similar a los dedos de una mano, de integrantes de la FFAA y de Seg. se halla apropiado de niños, no amerita la existencia de tan descabellado y promocionado plan.
Puede Ud. consultar los expedientes de la causa en el juzgado correspondiente y se dará cuenta de esta aberración.

Las FFAA y de Seg. pusieron su cuota de sacrificio y sangre, en una guerra que no iniciaron, las reglas de combate las impuso el enemigo, y lo hicieron con sus defectos y sus virtudes, recuperando la libertad que estamos viviendo a costa de muchas bajas, en cumplimiento de órdenes emanadas de legítimas autoridades .

De no haber sido así, Ud no estaría ejerciendo el cargo que ostenta, ganado con el voto en legítimos sufragios, dado que el régimen que pretendían instalar, era una dictadura del tipo castro-comunista.
Si tenemos esta imperfecta democracia, es gracias a las acciones que llevaron a cabo las FFAA, por que, de haber tomado el poder por medio de las armas los Kunkel, Bonnazo, Garre, Taiana, Vervisky, Duhalde, Tumini, Mattarolo,y demás ejemplares de terroristas que forman parte del actual gobierno, el número de muertos se habría incrementado en forma exponencial por la cantidad de fusilamientos al estilo Che Guevara que se hubieran producido.
Esto lo aseveran los propios terroristas en sus libros (Jorge Masetti).

Mucho se dice que tendría que habérselos combatido con la ley, y me pregunto ¿con que ley?, no la había.
Toda la legislación antisubversiva fue derogada con el advenimiento del gobierno de Campora el 25 de mayo de 1973, y ese mismo día fueron liberados todos los terroristas, que fueron juzgados y que estaban cumpliendo las condenas impuestas por esos tribunales, e inmediatamente volvieron a tomar las armas, provocando gran cantidad de horrendos atentados durante la vigencia del gobierno de jure que fuera derrocado el 24 de marzo de 1976, demostrando la falacia de que combatían contra la “dictadura militar”.
Es de hacer notar que todos los jueces y secretarios que integraban ese fuero, fueron amenazados de muerte (amenaza concretada con el asesinato del juez Quiroga el 28 de abril de 1974), debiendo salir del país la gran mayoría para evitar que la amenaza se hiciera realidad, tal el caso mencionado y de otro Juez que se salvo por milagro.
Con ello se obtuvo que ningún juez dictara sentencia después de estos hechos, hasta finalizar las acciones con la derrota militar del terrorismo subversivo.

En operaciones de guerra al enemigo no se lo detiene y se lo pone a disposición de los jueces, se lo toma prisionero, y no es función de las FFAA detener personas, eso lo sabían muy bien los que promulgaron esos decretos, colocando a las fuerzas a combatir el terrorismo subversivo.
Las FFAA no están capacitadas para operar como fuerzas policiales, ni están equipadas para ello.

Otra de las muletillas utilizadas por parte de los admiradores de los terroristas, es el mote de “genocidas” que pretenden endilgarles a los integrantes de las FFAA y de Seg. que actuaron en las operaciones contra el terrorismo.
Genocidio según el Diccionario de la Real Academia es; “exterminio sistemático de un grupo étnico, racial o religioso”.
Aquí no se actuó para eliminar a ninguno de esos grupos, se actuó para combatir como quedó dicho a aquellos que se levantaron en armas contra la Nación, sin distinción de religión, raza grupos étnicos ni nada que se le pareciera.
Hay que tener en cuenta también, que aquel que sale a la calle con un arma dispuesto a matar o morir, es víctima de sus propias acciones.

No quiero extenderme más, creo que la síntesis expuesta, relata brevemente lo acontecido en esos años.

Por lo expuesto, considero que esos cuadros pintados en los murales de una escuela pública no contribuyen a formar una idea real y verídica de lo acontecido, creando una imagen aviesa y deformada de la verdadera historia, y lo único a que contribuye es a crear falsas divisiones entre la ciudadanía, y a alimentar un odio que será muy difícil erradicar, cuando nuestro querido país vuelva a retomar la cordura y a prevalecer el sentido común.

Sin otro particular, hago propicia la oportunidad para saludarlo muy atte.

Roberto Oscar Novais
DNI 5182257
Alvarez Thomas 2225
CABA

martes, 15 de junio de 2010

GRAMSCI, SEXUALIDAD Y NUEVO ORDEN MUNDIAL

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Es una parte importantísima en el camino hacia la falta de fe y que forma parte de la estrategia dictada por Antonio Gramsci: destruir a la familia para erradicar de la vida del hombre sus creencias y tradiciones sagradas.

Esta destrucción familiar para acabar con los criterios cristianos les interesaba a muchas personas, no sólo a los comunistas.

A ella se sumaban intereses racistas, comerciales y económicos de muchas personas, que incluían algunos grupos judíos y masones…entre muchos otros.

Por eso, el apoyo económico a la estrategia fue inmenso.

Si tratamos de imaginarnos una familia verdaderamente destruida, terriblemente destruida, completamente destruida, podríamos imaginar a una en la que los esposos se lastiman, se engañan y se separan; una familia en la que las madres abandonan a sus hijos, o tal vez, una en la que las mamás matan a sus pequeños y éstos matan a sus padres enfermos.

Suena algo terrorífico, pero… eso era lo que buscaba Gramsci.

Era un reto grande:

¿Cómo hacer para que familias latinas, sólidas, unidas, aferradas a sus creencias, tradiciones y valores cristianos y familiares se desintegraran?

No podían sacar de repente anuncios que dijeran:

"Maridos, abandonen a sus mujeres; mamás, maten a sus hijos; nietos, maten a sus abuelos".

Nadie les hubiera hecho caso.

Así que se preguntaron:

"¿qué es lo más sagrado en la familia, lo que más aprecian estas familias conservadoras?".

Los hijos, fue la respuesta.

"Arremetamos contra ellos y convenzámoslos de que tener un hijo es lo peor que les puede suceder.

Después de eso, el resto será fácil".

Usaron dos estrategias:

Una estrategia disfrazada de ciencia, para llegar al ámbito económico y de las empresas, que desarrolló Malthus con su teoría demográfica de la sobrepoblación y la carestía:

"Si la población sigue creciendo, no habrá alimentos suficientes para todos".

Aunque era totalmente ridícula, porque la historia del mundo económico demuestra lo contrario, la propagaron por todos los medios, con fotografías desgarradoras y gráficas llamativas, de manera que pareciera la pura verdad.

Y el mundo… se lo creyó…

Ahora vemos las consecuencias en las poblaciones envejecidas de Europa.

La otra estrategia fue una campaña publicitaria dirigida directamente a cambiar la mente del pueblo, en el que ya existía un gran interés por tener cosas materiales.

La campaña consistía en un solo mensaje aparentemente aceptable y poco dañino, que decía así:

"La familia pequeña vive mejor".

Cualquiera que analice la frase racionalmente, un solo segundo, se dará cuenta de que es mentira, pues todos conocemos familias grandes y pequeñas que viven bien y también conocemos familias grandes y pequeñas que viven fatal.

Así que nada que ver con la verdad.

Pero nos la repitieron tanto, durante tantos, tantos, tantos años (más de 20), que nos la creímos.

La frase aparentemente nada dañina, tenía dos fines muy bien planeados:

1) Que la gente relacionara e igualara "vivir mejor" con "tener más cosas", de esa manera el hombre olvidaría que "vivir bien" significó algún día "portarse bien", "ser bueno".

2) Que la gente empezara a ver a los hijos como los enemigos del bienestar.
Con esto, el hijo dejó de ser un don maravilloso de Dios y pasó a convertirse, en la mente de las personas, en el enemigo potencial del bienestar familiar.

Como la gente olvidó que "vivir bien" tenía mucho que ver con "ser bueno", las virtudes y valores familiares pasaron a un segundo plano casi olvidado (exactamente lo que buscaba la estrategia de Gramsci) y fueron sustituidas por el "si quiero vivir bien, debo tener pocos hijos para poder tener más cosas".

Por supuesto, la industria de los anticonceptivos y todos los vendedores de "cosas", de cualquier cosa que pudieran comprar las familias, apoyaron felices esta iniciativa.

Significaba mucho, dinero para ellos.

A un hombre convencido de sus valores difícilmente le puedes vender algo que no necesite, pues sabe del recto uso de las creaturas.

Tal vez te lo compre por hacerte el favor, pero nada más.

En cambio, a alguien que ha puesto el materialismo por encima de los valores humanos, le puedes vender… lo que quieras.

Por eso recibió tanto apoyo esta estrategia.

Pero aunque quieran todavía no lograban destruir a la familia (sólo la habían hecho chiquita), así que completaron la con una segunda campaña, que sonaba casi igual que la anterior.

De nuevo, una frase solamente, repetida millones de veces por todos los medios y durante mucho tiempo: "Pocos hijos para darles mucho".

Esta segunda campaña, que duró otros 20 años, además de reforzar las ideas de la primera (el hijo como enemigo y el cambio de los valores por el materialismo), trajo como consecuencia una generación de padres que se sintieron obligados a "darles mucho" a sus hijos únicos (todo lo que pidieran) para compensar la falta de hermanos.

Y así crecieron estos niños, egoístas, demandantes y exigentes, acostumbrados a dar nada y recibir mucho (todo lo que quisieran).

Ahora estos niños ya son adultos y se están casando con niñas de la misma generación, igual de egoístas, demandantes y exigentes, que no saben dar y se sienten con derecho a recibir mucho (todo lo que se les antoje).

El resultado, ya lo estamos viendo: matrimonios que duran uno o dos años, cuando mucho.

Una verdadera epidemia de divorcios.

Gramsci era muy listo, sin duda.

Otra consecuencia que trajo esta segunda campaña de los pocos hijos, fue una generación de mamás que se quedaron sin nada qué hacer cuando sus hijos únicos crecieron.

Mujeres de 40 años que se encontraron un día con que lo único que tenían que hacer, a falta de otros hijos a quien entregarse, era pensar en ellas mismas, en su autorrealización.

No sólo ésta es la causa, pero sí es una de las raíces del feminismo radical: mujeres cuarentonas que se sienten oprimidas (porque no tienen en quién pensar) y desean liberarse (de su soledad y falta de actividad) para realizarse.
En esta generación encuentran una tierra fertilísima el físico culturismo, las cirugías estéticas, los cursos de auto superación y todas las corrientes del New Age que promueven, ante todo, el sentirse bien con uno mismo.
El resultado… miles de mujeres que abandonan sus hogares para "estar bien consigo mismas". Otro triunfo de la estrategia de Gramsci. Y bueno, ¿a quién se le antoja llegar a una casa en donde sólo vive una señora, operada de pies a cabeza, que vive de apio y agua, habla del ying y el yang, y que sólo piensa en sí misma?... A nadie… Creo.

Esta generación de esposos, hombres, significó un mercado hermoso para las industrias de la pornografía y la prostitución. El adulterio… sí… una medalla más para Gramsci.

Una vez que la mente del pueblo aceptó la separación de la sexualidad y la fecundidad, la aceptación de lo demás ya viene por sí sola: de la anticoncepción vienen luego las relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio y, ¿por qué no?, la homosexualidad.

Si una cosa se vale, la otra también. Y… una vez que la mente del pueblo aceptó que el hijo es el enemigo del bienestar, entenderá fácil que no sólo hay que evitarlos, sino que también hay que matarlos cuando no los deseamos. El aborto: mamás que matan a sus hijos… corona de laureles para Gramsci.

Aún hay más: si el niño por nacer significa un estorbo para el bienestar, mucho más lo será un anciano, un enfermo o un niño deforme. Eugenesia, selección de embriones y eutanasia: mamás que matan a algunos hijos y se quedan sólo con los sanos y nietos que matan a sus abuelos enfermos…
Gramsci, te mereces un aplauso, has destruido a la familia.

Ahora sí, con la "Revolución sexual", la sociedad latina está lista para la toma de la sociedad política, la fuerza coercitiva.

Hay leyes que aprueban todo lo anterior: divorcio, anticoncepción (salud reproductiva), homosexualidad (ideología de género), concubinato, aborto, eugenesia y eutanasia.

Adelante Gramsci, la mesa está puesta para ti, cuando se cumplieron 73 años de tu muerte.

lunes, 7 de junio de 2010

PODRIAN DAR DICTAMEN A FILICIDIO

Cámara de Diputados de la Nación


Aprovechando que la legalización del “matrimonio” homosexual acapara comprensiblemente nuestra atención; la agenda antivida y antifamilia avanza completa.

Todo “sale del closet”.

La Comisión de Legislación Penal de la cámara baja podría despachar el próximo miércoles el proyecto que intenta despenalizar, prácticamente, el asesinato del hijo bajo el estado puerperal.

Existe consenso en reiterar como nuevo dictamen la OD 641/2008 lo que agilizaría el trámite parlamentario.

Dice la mencionada Orden del Día:

“Se impondrá prisión de seis meses a tres años a la madre que matare a su hijo durante o luego del nacimiento mientras se encontrare bajo la influencia del estado puerperal”.

Recordemos que en la actualidad no hay excepciones para el filicidio y que la condena por “homicidio agravado por el vínculo” es de prisión perpetua, o de 8 a 25 años si hay atenuantes.

De convertirse en ley el dictamen, sin llegar a alteraciones psicológicas severas en cuyo caso la mujer sería inimputable (art. 34 del CP), podría recibir como condena sólo unos meses, porque se presumirá que durante el parto y “bajo la influencia del estado puerperal” los cambios fisiológicos producen en la mujer alteraciones psicológicas temporales.

Muchas son las circunstancias que pueden producir -en un hombre o una mujer- un desequilibrio psíquico temporario, pero éste no se presume automáticamente.

Tras la comisión del delito se analizan los posibles atenuantes, para eso están los jueces.

Luego, establecer una figura privilegiada para el filicidio desnuda el móvil ideológico: extender “el derecho a decidir” de la madre (eufemismo de aborto) sobre la vida del hijo ya nacido (filicidio).

El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. Pero el filicidio es uno de esos crímenes especialmente graves a causa de los vínculos naturales que destruye (CEC 2268).

Inconstitucionalidad del dictamen

Toda vida goza de protección legal en nuestro ordenamiento jurídico y en el caso particular de los niños, amén de otros tratados, los resguarda la
Convención de los Derechos del Niño.

"Todas las personas son iguales ante la ley.

En consecuencia, tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley" (
Pacto de San José de Costa Rica, art. 24), eso exige que todas las vidas se tutelen con la misma intensidad.

De prosperar este proyecto si una mujer bajo la influencia del estado puerperal (expresión por demás difusa) mata al hijo, recibiría de 6 meses a tres años de prisión; pero, si bajo la influencia del mismo estado puerperal, mata a su vecina recibe de 8 a 25 años, y si mata al marido perpetua.

Monica del Rio

NOTIVIDA, Año X, Nº 702, 6 de junio de 2010

sábado, 5 de junio de 2010

DE LA ACTRIZ RAQUEL WELCH

De la actriz Raquel Welch (Chicago, 1940) nadie espera un discurso moralista o anticuado.

Quizá por eso un artículo suyo publicado recientemente en la web de la CNN con el título «It’s sex o’clock in America» ha causado tanta sorpresa.

Desde que Margaret Sander abrió en 1916 la primera clínica de planificación familiar nada ha vuelto a ser lo mismo.

La proliferación de los métodos anticonceptivos ha tenido un efecto brutal en hombres y mujeres y ha conducido a un gran cambio en los valores morales.

Como yo viví la sexualidad femenina durante este periodo revolucionario, sé cómo ha afectado a América, para bien o para mal.

A comienzo de los 60´ la píldora facilitó a la mujer la opción de postergar la maternidad hasta establecerse en una carrera.

No obstante, las jovencitas fértiles (y yo era una de ellas) primero consideraban cuidadosamente los efectos a largo plazo de los anticonceptivos orales antes de tomar una decisión.

Me quedé embarazada por primera vez a los 19 años y, aunque estaba casada con el padre del bebé, no me sentía preparada para ser madre: tenía que postergar mis ambiciones laborales.

Pero la decisión no era sólo mía. Aunque siempre había querido tener hijos con Jim, no estaba muy segura de cómo iba a reaccionar él, porque éramos dos recién casados de 19 años luchando por sus metas.

Fue inflexible en su determinación de conservar el bebé y eso cambió completamente el curso de las cosas.

Siempre lo amaré por cómo reaccionó en ese momento de nuestras vidas.

Durante el embarazo me di cuenta de que ese proceso no se trataba de mí: era espectadora de una metamorfosis que tenía lugar en mi seno para que otra vida pudiera nacer.

Fue un acto de sacrificio, especialmente para mí, como mujer.

Pero ambos estábamos completamente involucrados, no sólo en ese momento, sino por el resto de nuestras vidas.

Fue atemorizante.

Se podría pensar en lo fácil que sería pegar la vuelta y esquivarle al bulto, pero no conozco a nadie que pudiera hacerlo.

Jim y yo tuvimos dos hermosos hijos que son una constante bendición para nosotros.

Con el tiempo, arremetí con todo sola, como madre soltera, para procurarme una carrera en el cine. No era lo ideal, pero mis hijos no me impidieron progresar:

me hicieron poner los pies en la tierra y me llevaron a una precoz maduración.

Debo agregar que el tener dos hijos no arruinó mi silueta.

Pero si hubiera tenido una actitud diferente sobre el sexo, la concepción y la responsabilidad las cosas habrían sido muy distintas.

Un significativo efecto de la píldora en la actitud sexual femenina fue:

“Ahora podemos tener sexo cuando queramos sin consecuencias.

¡Bien, divirtámonos!”.

Tal parece que ya nadie es capaz de rechazar el sexo o de comprometerse con una persona

A la pregunta:

“el matrimonio ¿sigue siendo viable?” respondo que debo admitir que me avergüenza haberme casado cuatro veces, porque el matrimonio es el pilar de la civilización, institución esencial que mantiene estable la sociedad, protege a los hijos y evita la anarquía.

En contraste, la falta de inhibiciones sexuales, lo que se suele llamar "liberación sexual" ha eliminado la prudencia y el discernimiento a la hora de elegir pareja sexual.

Antes, eso equivalía a elegir pareja para toda la vida, ya que podía ser el padre de tus hijos.

Ahora -sin compromisos- la confianza y la lealtad en las parejas se ha perdido, y eso conduce irremediablemente a la infidelidad.

Como resultado del ejemplo de sus padres, en los 90´ la promiscuidad sexual de los adolescentes -el intercambio sexual con múltiples parejas-, se ha vuelto moneda corriente.

Muchos de mis amigos, padres de adolescentes, se quedaron con la boca abierta cuando se supo que el sexo oral era una práctica habitual entre las niñas de la escuela secundaria.

La hija de 13 años de uno de esos amigos admitió alegremente haber practicado con frecuencia fellatio a varios muchachos de la escuela.

"-Pero, mamá, qué problema hay, si todo el mundo lo hace"-dijo.

Aparentemente, si no hay penetración, los jóvenes no lo consideran sexo.

¿Puede una persona normal no sentirse alarmada por ésto?

En serio, amigos: si una sex-symbol entrada en años como yo les agita una bandera colorada para mostrarles cuán bajo han caído los estándares morales, quiere decir que el asunto está muy, pero muy mal.

Debido precisamente a la imagen sexy que tuve corresponde que les diga:

¡Vamos, chicas, a arremangarse: somos capaces de algo mucho mejor!

jueves, 3 de junio de 2010

EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO - ACEPTADO POR LA MAYORIA

A su hora y en su hora el Ejército de voluntarios se trocó en el Ejército de ciudadanos.

Las milicias de las gue­rras de la Independencia, del Paraguay, de la Organización Nacional y la Conquista del Desierto, cumplieron glorio­samente con su deber.

Con sus cuadros aguerridos y animosos conocieron el estoicismo de saber que "no tenemos yerba, ni tabaco, ni ropa, ni recursos, ni esperanza de re­cibirlos". ..

Sabían que estaban "en la última miseria"... pero que había "deberes que cumplir"...

Y los cumplie­ron, en grado excelso, conscientes de que sus óptimos servicios se pagaban tarde, mal o nunca...

Pero la Nación se aprestaba a asumir su destino de grandeza en el inmi­nente amanecer del Siglo XX.

Fue entonces, en la presi­dencia del general Julio A. Roca, cuando por iniciativa de su ministro de guerra Pablo Riccheri, se envía al poder legislador el proyecto de ley de servicio militar obliga­torio.

El joven coronel Riccheri fue al Congreso a defen­der y a promover su proyecto de Ley que tenía por contra­dictores a dignísimas personalidades de la época de arrai­gado prestigio nacional, tales como los generales Capdevila y Godoy, y los coroneles Martínez, Dantas y Falcón.

Lo enfrentarían, asimismo, legisladores prestigiosos, entre los cuales había oradores relevantes que habían brillado en las tribunas académicas y parlamentarias, tales como:

Alejandro Carbó, Elíseo Cantón, Mariano Demaría, José Jofre, Ezequiel Ramos Mejía, Manuel Iriondo, Manuel Quintana, Marcos Avellaneda, Caries, Bermejo, Balestra, Lacasa, Salas, Ugarriza y Garzón...

Después de memo­rables jornadas parlamentarias registradas en los Diarios de Sesiones de setiembre a octubre de 1901 el día 31 de este último mes concluyó el patriótico debate que fuera aprobado por 55 votos contra 23.

Riccheri figuró, en servicio activo, en el Escalafón del Ejército Argentino con el grado de Teniente General que alcanzara por insuperables méritos, hasta el 30 de junio de 1936, día de su muerte.

Desde el 29 de mayo de 1952 su noble figura, desde el temple horaciano de su bronce, en su tumba del cementerio de la Recoleta, nos insta a recor­dar su vida y su obra, en la cual resalta, con perfiles sin­gulares, la Ley del Servicio Militar Obligatorio.

El destino había situado a Riccheri en un momento especial de la historia argentina que él, clarividente, supo advertir.

Era aquél en que caducaba el servicio de volun­tarios para dar lugar al servicio conscripcional obligatorio que correspondía al tiempo nuevo, evolucionándose al mo­derno concepto de la "Nación en armas".

Debía vencerse a la rutina que se encubre, a veces, en la tradición.

Era menester convencer a viejos y eximios soldados aferrados al sistema que el tiempo sobrepasaba.

El Ejército de vo­luntarios, cargado de glorias pretéritas, después de reali­zar esfuerzos sin tasa ni medida, con magra retribución, se consumía en los fortines.

Antes, trashumante, había dejado en el desierto, el estero, el monte y la montaña, su aliño y bizarría.

Los vicios mercenarios, la pobreza general emergente de un precario presupuesto, la ignorancia, la conciencia imprecisa de obligaciones y deberes, habían men­guado la disciplina.

A ello se sumaba la reducida e irre­gular provisión de víveres, vestuario y armamento.

En el inmortal poema vernáculo, que habría de dar lustre impe­recedero a las letras argentinas en el ámbito de la litera­tura universal, mal se acuerda José Hernández de ese Ejér­cito.

El actor se había consumido en la acción y, perdiendo brillo, ya no estaba a la altura de la escena majestuosa.

Dice el gaucho Martín Fierro al recordar la vida en los fortines en el año 1879:

Y es lo pior de aquel enriedo
que si uno anda hinchando el lomo
se le apean como un plomo...
¡Quién aguanta aquel infierno!
Si eso es servir al gobierno,
a mí no me gusta el cómo ...


Riccheri supo comprender el problema y proponer su inequívoca solución.

He aquí su mérito indiscutible.

¡Al crear el servicio militar obligatorio cambió el cómo que el disgusto profético del vate ponía en labios del per­sonaje!. ..

La creciente evolución del País hacia sus grandes destinos reclamaba una institución orgánica que, en for­ma metódica, colectiva y digna, creara y usara medios más eficientes para su seguridad, extendiendo la con­ciencia, el sentimiento y la responsabilidad de su defen­sa a las generaciones juveniles que eran, son y serán el cuerpo vital de la República.

Riccheri usó el momento que le tocó vivir en función del porvenir y el tiempo transcurrido desde entonces ha dado el veredicto que todos aplauden y nadie osa controvertir.

El servicio de la Nación y para la Nación no debe ser obra de mercenarios.

Es una excelsa servidumbre reservada a los más aptos física, moral e intelectualmente.

Cumplir el servicio militar conscripcional y después ser reservista hasta el fin de la existencia es honor varonil inherente a la ciudadanía: una excelencia del espíritu nacional.

El ciudadano en el servicio, por úni­ca vez en su existencia, se siente regido y amparado a la sombra de la Bandera, por un interés superior a todos los intereses, por una devoción que excede a todas las devocio­nes ya que Dios reconoce y bendice al que ama intensa­mente a la Patria terrenal que es la antesala penitencial y virtuosa de la Patria celestial.

Empezó a regir con el Siglo XX, cuando el Ministro de Guerra, Teniente General Pablo Ricchieri consiguió la promulgación de la Ley 3948, siendo la primer Clase convocada 8000 conscriptos nacidos en 1880, cuyo llamado a servir a la Patria comenzaría durante el último cuatrimestre de cada año, para reconocimiento médico, económico y social de la población, de la cual finalmente fueron reclutados los 3.700 aptos para ser instruidos en la defensa de la Nación, descartándose a 4.700 ciudadanos por diversos motivos.

El 18 de julio de 1901, el Diario LA NACIÓN anunciaba: “Ayer dejó terminado el ministro Ricchieri su proyecto de ley referente a la organización militar, sobre la base razonable del servicio obligatorio, sistema implantado ya con éxito brillante en la marina de guerra, y que ha sido adoptado por todas las naciones que pueden servir de ejemplo por el progreso de las instituciones armadas.

No se inspiró seguramente el antiguo alumno de la escuela superior de Bélgica, en las vetustas leyes y costumbres de ciertas potencias que ha invocado el general Capdevila al fundar en la cámara de diputados el plan de su invención, puesto que consultó los medios de colocar a la República en las mejores condiciones de defensa, imitando los procedimientos seguidos con tal objeto por Alemania y Francia, en primer término.

Los ciudadanos todos de 20 a 21 años pasarán por las filas del ejército, permaneciendo dos años unos en instrucción militar y seis meses los otros.

Se establecen los dos períodos, considerando que las rentas de la nación no permiten sostener al presente 20 a 25.000 ciudadanos en el ejército permanente.

Por nuestra parte, hemos sostenido y seguimos sosteniendo, que por medio del reclutamiento de conscriptos y la instalación del campo de maniobras, en la forma ideada por el coronel Ricchieri, se echan las bases de una organización militar definitiva en perfecta armonía con los adelantos de la época.

Y esto es a lo que aspira el pueblo de la república, reconociendo que el más noble tributo de sus hijos consiste en prepararse para defender en cualquier emergencia el decoro de la patria.”

Durante casi un siglo los ciudadanos se homogeneizaban con sus compatriotas de las diversas provincias, aprendían a ser disciplinados y ordenados en la vida, amar a la Patria, respetar a sus padres, educación ciudadana, y urbanidad.

Desde cómo sentarse a la mesa y tomar los tenedores, la forma correcta de cepillarse los dientes, los detalles del aseo personal, hasta la corrección al interpretar la lectura de un libro, la colimba era un poderoso vehículo de educación y no sólo de instrucción.

Por lo demás, se tenía un control estadístico sobre el estado sanitario y la alfabetización de la población nacional a través de los jóvenes de la clase, dispensándose tratamiento médico a aquellos que lo requerían y educación básica a los que no habían podido cursar estudios primarios.

Fuera de esto, se capacitaba profesionalmente a los reclutas en diversas artes y oficios, brindándoles herramientas eficaces para después insertarse laboralmente en el medio civil y se preparaba en el Catecismo a quienes voluntariamente deseaban ser bautizados, siendo destacable la misión de las acampadas.

Con la finalización del fallido “Proceso de Reorganización Nacional”, en 1983 el Teniente General Reinaldo Bignone hizo entrega del bastón y la banda al flamante Presidente de la Nación surgido de elección popular y democrática, el Dr Raúl Ricardo Alfonsín.

Habiendo accedido al poder, este socialdemócrata tomó de inmediato medidas arbitrarias tendientes a la paulatina desarticulación de las FFAA, siendo la más característica de ellas la reducción presupuestaria de las tres Fuerzas a un diez por ciento de los recursos operativos que anualmente se le asignaban.

La Defensa Nacional jamás se pudo recuperar, por tal motivo, de las pérdidas sufridas en la Batalla de Malvinas, y poco tiempo después, constituida la CONADEP, comenzaron a citar a militares en actividad para comparecer ante la Justicia ordinaria por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la guerra contra la subversión.

Uno de los sectores que quizás más sufrió esa crisis fue el de los Soldados Conscriptos, que ya no podían rotar por las diferentes guarniciones del país, ya que las limitaciones presupuestarias limitaban los “PPS” y los traslados, llegaron a estar impedidos de ser alimentados integralmente, y su instrucción o educación pasó a ser complicada por falta de munición, combustibles y suministros en general.

El programa de reducción de gastos (en el ámbito militar se denominó «Plan de Reestructuración de las FFAA») encarado por el gobierno de Menem incluía privatizar, entregar los recursos del estado, desmantelar el aparato educativo, así como también, a pesar de los buenos profesionales que egresaban como técnicos en diversas disciplinas, clausurar las escuelas de educación media en “artes y oficios” por ser deficitarias.

De tal modo se generó lentamente el desorden que se venía atisbando, y el caos remanente generó que el país fuera perdiendo tanto el rumbo como la identidad nacional.

Seguramente por un accidente normal, como sucedía eventualmente cada tantos períodos, falleció un ciudadano mientras hacía la conscripción en Zapala. …

Y el Soldado Carrasco fue la excusa, —que hasta entonces nadie encontraba— para anular el tradicional Servicio Militar obligatorio.

Un Jefe de Estado Mayor General claudicante tuvo la debilidad de permitirlo.

Sea como sea, se generó una propuesta por parte de éste, que fue rápidamente aceptada por el Poder Ejecutivo.

Los propios militares aceptaron proscribir el Servicio Militar Obligatorio a cambio de otras ventajas efímeras, y, con un gran aparato de prensa, usando al infortunado Carrasco, desactivaron virtualmente a las FFAA seccionándole uno de sus pilares fundamentales y su razón de ser.

Hoy, el país parece no tener rumbo.

Solo las inversiones extranjeras tienen claro adonde ponen su dinero y defienden sus intereses egoístas e interesados.

El agua, la soja, el desmonte, la desindustrialización, el auge de la delincuencia, la instalación definitiva del narcotráfico, la incultura generalizada, la rusticidad y falta de valores o de interés —por parte de nuestra juventud— en contraste con la astucia para apropiarse de lo que es de otros son el denominador común que caracteriza este oscurantista espectro social.

¿En que país queremos vivir?,

¿en el del desconcierto?,

¿el desorden libertino?

¿Donde se fomenta la ignorancia meramente proselitista?

Un niño que contempla a sus padres inactivos o subempleados —todo el día en su casa— que cartonea como todo horizonte laboral, que recibe bolsones de comida, zapatillas o cada tanto debe hacer fila en la villa para recibir la banelco, es un chico que se educa creyendo que “hay que proveerle de todo sin esfuerzo alguno”.

Así, cuando crece —sin educación, sin valores, sin cultura de trabajo— sólo sabe que debe salir a pedir lo que cree que por derecho le corresponde, y de ese modo nacen los agresivos cuidacoches o los limpiavidrios que asaltan a Vd prepotentemente en cualquier semáforo que se detenga, para —rápidamente— devenir en delincuente, un oficio más productivo, que —como advierten que siendo menores son impunes— en esos años perfeccionan la criminalidad subyacente en el resentimiento.

Si tiene hambre, sabe que el paco es más barato que un almuerzo, y hasta embota sus sentidos atrofiándole las neuronas.

Hoy vivimos una realidad anárquica, en el fárrago generalizado y en el caos más estricto.

Nos han privado de esa Nación pacífica en que vivíamos, donde cada vez se hace más improbable recuperar la educación pública y la formación profesional.

No hay forma alguna de sacar los chicos de la calle que no quieren salir de la misma.

El Estado está lejos de ocupar el rol que le corresponde.

Si volviésemos a los viejos modelos de esfuerzo, estudio y trabajo, todo sería distinto.

Sin duda alguna volver al Servicio Militar Obligatorio —con sabias innovaciones— bien podría ser la medida más positiva para el país, para la salud, la educación, la seguridad y la defensa nacional.

Los militares son los especialistas idóneos para educar y formar al ciudadano, porque para ello se han capacitado en el ejercicio del mando.

Ese es su papel específico en la sociedad, y merecen la oportunidad de llevar a cabo la verdadera pacificación del país, mediante la responsabilidad de “formar” —con el ejemplo de disciplina y el estudio— a millones de chicos que han perdido definitivamente el rumbo.

Un Servicio Militar Obligatorio —con formación técnico profesional— es absolutamente necesario y hasta urgente.

Significa darle la oportunidad de emerger socialmente a quien no conoce otra forma de vida que la vagancia, la holgazanería y el delito.

La agresión de muchos individuos sería canalizada a actividades productivas.

Se podrían plantear todas las excepciones para quienes demuestren que se entregarán al estudio.

Esos jóvenes, que están incluidos dentro de “la sociedad organizada” justificadamente podrían ser exceptuados del servicio para hacerlo una vez culminadas sus carreras.

Pero al resto, les urge hoy una conducción que complemente firmemente a la carencia de referentes en la casa, que los ayude a reencontrarse con su destino, destino malgastado por los resentidos o interesados, que —amen de no saber cómo manejar un país—, se entregaron fervorosamente a la consecución de fórmulas emponzoñadas sobre las cenizas de un pueblo esencialmente bueno, que no merecía tanta desconsideración y abandono.

Carlos Marcelo Shäferstein